Despierta tu potencial – paso 3

No puedo creer lo rápido que pasa el tiempo. Hace unas semanas comenzamos juntas a revisar los 7 pasos que la Ely nos propone para desatar todo nuestro potencial y ya estamos en el paso 3. La verdad es que yo trato de poner en práctica los pasos 1 y 2 todos los días y así hacerlos partes de mi rutina. ¿Te quieres reír? Por alguna razón, todas las mañanas mientras me lavo los dientes, pongo en práctica el paso 2 y me interrogo frente al espejo respecto a si tengo alguna queja del día anterior. Si la respuesta es no, me felicito y agradezco por no tenerla. Si la respuesta es sí, me felicito por recordarlo y, si ya leíste el post sobre el paso 2, ya sabrás lo que hago a continuación. Si aún no conoces el paso 2 y quieres saber qué nos indican las quejas y qué puedes hacer con ellas, haz click aquí y sabrás la respuesta 😉

¡Maravilloso Paso 3: Elección de información! A mi este paso me parece hermoso, quizás porque estudié comunicaciones y siento pasión por la información o porque nunca me lo había planteado de esta manera. Pero vamos al contenido para no marearte.

Creo que hablo por muchas de nosotras cuando digo que día a día tratamos de ser más conscientes, por ejemplo, sobre qué alimentos comemos, cómo fueron procesados, si tienen pesticidas, nitratos, grasas saturadas, altos índices de sodio, entre otros indicadores del nivel de calidad y nutrición de estos. ¿Por qué hacemos esto?, porque entendemos que una adecuada nutrición, en gran medida, pasa por los alimentos que comemos. Por tanto, si queremos sentirnos bien y estar saludables, debemos cuidar qué introducimos en nuestro cuerpo. ¿Qué me dirías si te digo que debemos hacer exactamente lo mismo con la información que consumimos? Exacto, cara de asombro.

Como la Ely nos explica: “Nuestro cerebro recibe y procesa 400 mil millones de bits de información por segundo, pero sólo somos conscientes de 2.000 bits. ¿Qué pasa con todo el resto? ¡Queda ahí!, afectando las reacciones químicas de nuestro cuerpo. Por tanto, pregúntate: ¿Qué información estamos introduciendo?”. Es decir, para cuidar la nutrición de nuestra mente comienza por poner atención a qué observas y escuchas día a día, por ejemplo: televisión, medios escritos, radio, redes sociales, las personas que te rodean, tu propia voz y la música a la que te expones. Preguntas como: ¿qué me estoy diciendo a mi misma?, ¿qué me dicen otras personas?, ¿cuál es la letra de la canción que estoy oyendo?, lo que escuché ¿me está empoderando o no?, y ¿cómo me hace sentir lo que estoy escuchando o viendo?, te ayudarán a ser más consciente de los mensajes que recibes a lo largo del día y empezar a seleccionar qué nutre tu cerebro y qué no.

La información a la que nos exponemos nos afecta y muchas veces no tenemos consciencia de ello, es más, puede desencadenar que reaccionemos de ciertas maneras, por ejemplo, sentirnos tristes después de ver las noticias en la televisión o livianas y contentas cuando una amiga nos cuenta una buena noticia. Es como cuando le tomas una foto a un grupo y dices: “Sonrían”, al decirlo y ver a los demás sonreír, es imposible no hacerlo. Incluso yo, mientras escribo esto sonrío. Las imágenes y palabras tienen poder sobre nuestra mente y la manera en que nos sentimos, por eso selecciónalas, revísalas, estudia su nivel nutricional, como lo haces con un alimento.

En concreto, porque creamos realidad a través de la información que recibimos es que la Ely nos invita a hacer este paso para que, podamos elegir con libertad la información que introducimos en nuestro cerebro.

 

Hoy hablamos acerca del tercer paso, de 7, para desatar todo el potencial, “Elección de información”. ¿Te gustó?, ¿qué información quieres que nutra tu cerebro? ¿y cuál información quieres dejar de recibir? Déjame tu comentario aquí abajo y, ¡nos vemos pronto!